El romance con las apps de delivery está terminando
Durante años, las apps de delivery prometieron a los restaurantes un nuevo canal de ventas. Pero la realidad ha sido diferente para muchos.
El problema: Los números no cuadran
Consideremos un pedido típico de $30:
- Comisión de la app: $7.50 (25%)
- Costo de los ingredientes: $9.00 (30%)
- Costo operativo: $6.00 (20%)
- Empaque para delivery: $1.50 (5%)
- Ganancia neta: $6.00 (20%)
Ahora, sin la app de delivery:
- Ganancia neta: $13.50 (45%)
La diferencia es de $7.50 por pedido. Para un restaurante que recibe 200 pedidos al mes por delivery, eso es $1,500 de diferencia mensual.
No solo es el dinero
Además de las comisiones, las apps de delivery presentan otros problemas:
1. No eres dueño de la relación con el cliente
La app tiene los datos del cliente, no tú. No puedes enviarle ofertas, no puedes fidelizarlo, no puedes construir una relación directa.
2. Tu marca compite junto a otras
En la app, tu restaurante aparece junto a decenas de competidores. El cliente puede fácilmente cambiar a otro restaurante por una oferta o un tiempo de entrega menor.
3. Control de calidad limitado
El repartidor de la app no representa tu marca. Si la entrega es mala, el cliente lo asocia con tu restaurante, no con la app.
4. Dependencia peligrosa
Si la app cambia sus términos, aumenta las comisiones, o te baja en el ranking, tu negocio sufre directamente.
La alternativa: Canales propios
Cada vez más restaurantes están adoptando una estrategia mixta:
- Apps de delivery para captación de nuevos clientes
- Menú digital propio para retención y márgenes
La lógica es simple:
- Adquieres un cliente nuevo por la app de delivery
- Le ofreces una experiencia excelente
- Lo incentivas a pedir directamente la próxima vez
- Tu margen mejora significativamente
Cómo hacer la transición
- No abandones las apps de golpe — Reduce gradualmente
- Configura tu menú digital propio con MENIUS u otra plataforma
- Promociona tu canal directo — Incluye un flyer en cada pedido de delivery
- Ofrece incentivos — 10% de descuento para pedidos directos
- Mide resultados — Compara márgenes de ambos canales
Conclusión
Las apps de delivery seguirán existiendo y tienen su lugar en la estrategia de un restaurante. Pero depender exclusivamente de ellas es un error financiero. Los restaurantes más inteligentes están construyendo sus propios canales digitales para controlar su destino.